TÉCNICAS CULINARIAS
HISTORIA DE LA COCINA.
PREHISTORIA DE LA COCINA ANTES DEL FUEGO:
las técnicas que se utilizaban antes del fuego para la humanidad alimentarse era la caza con herramientas que se fabrican con piedras, huesos, madera lo cual formaban flechas, arcos, anzuelos o arpones, lanzas.
cuando cazaban estas carnes las consumían crudas.
DESPUÉS DEL FUEGO: con la aparición el fuego también aparecen las ollas de barros donde las personas podrían cocinar las carnes u otros alimentos. la carne la consumían asada en brazas o ahumada y asi mismo la conservaban.
COCINA ROMANA EN LA EDAD ANTIGUA: La cocina romana cambió a través de la larga duración (más de un milenio) de su antigua civilización. Sus hábitos se vieron influenciados por la cultura griega, los cambios políticos de monarquía a república, y de ahí a imperio, y la enorme expansión de este último, que trajo muchos hábitos culinarios nuevos y técnicas de cocina de las provincias. Al principio, las diferencias entre las clases sociales no eran tan significativas, pero la distancia entre ellas creció junto con el imperio.
Consumían: tortas, cereal emparentado al trigo, sal, en las clases altas consumían huevos, queso, miel, leche y fruta.
EDAD MEDIA
La cocina medieval es el conjunto de alimentos, hábitos alimenticios y prácticas culinarias de diferentes países europeos durante la edad media
Muchas de las costumbres y los cambios acaecidos durante este período supusieron lo que son los fundamentos de las cocinas nacionales y regionales de la actual Europa, debe la exportación de muchos alimentos frescos, especialmente la fruta, el pescado y la carne, algo que sin embargo es en la actualidad muy corriente en todas las naciones industrializadas. No obstante, los alimentos altamente refinados y exclusivos elaborados para la nobleza se consideraban influencias extranjeras y eran más propensas a ser internacionalizadas que los comestibles de los estratos más bajos de la sociedad. Las tendencias fijadas por el consumo de los reyes y de su corte seguían siendo influyentes, debido a que el resto de la población deseaba emularlas.
consumian cereales, frutos y vegetales, carnes, pescados, hierbas y especias, dulces y postres, bebidas, vinos
EDAD MODERNA
Alimentación en la Edad Moderna El periodo comprendido desde
el siglo XV hasta el principio del XIX es el momento en el que se fijan las
principales costumbres alimentarías de la mayoría de los países europeos,
costumbres que se conocen con el nombre de cocina tradicional. La alimentación
de las clases populares era prácticamente la misma en Castilla que en Alemania,
en Inglaterra que en el Piamonte. Y es que el 60% de la ración calórica de
todos los europeos que pertenecían a las clases bajas era la misma: el pan y
las harinas de cereal. El pan se comía acompañado, con muy poca cantidad, de
tocino, salazón, cebolla, ajo, aceite o cualquier otro producto que le diera un
complemento de sabor o que disimulara su sequedad. El pan que consumía el
pueblo era siempre de aspecto negro o moreno, ya que para su elaboración se utilizaban
otros cereales diferentes al trigo que le daban esta coloración. Las clases
aristocráticas tomaban, a diferencia de las clases populares, el pan blanco de
trigo. El plato por excelencia de la mayor parte de las familias europeas de
clase popular era la sopa y su acompañamiento: el cocido. Aunque no tenemos
información de todas las zonas de Europa, todas las investigaciones apuntan a
que esta comida es casi el único plato de la alimentación diaria de las clases
populares, y ello desde la Edad Media hasta mediados del siglo XVIII. El pueblo
comía muy poca carne y, cuando lo hacía, era generalmente en fiestas señaladas
o en celebraciones familiares o locales. La carne que más se utilizaba era la
de ave de corral o la de caza menor. Le seguía en importancia el cerdo, que era
el animal preferido por la facilidad que presentaba su conservación.
Generalmente se sacrificaba un único ejemplar al año y su carne se salaba, se
embutía o se secaba, lo que permitía disponer de esta aportación proteínica a
lo largo de varios meses.
Los ingredientes proteicos, que completaban la dieta de las
clases populares, eran el vino, la cerveza y en algunas regiones europeas la
hidromiel y la sidra. Los productos de huerta se consumían solamente en la
estación en que se producían y, generalmente, eran poco valorados. A diferencia
del pueblo, las clases altas basaban su alimentación en el consumo de carnes,
cocinadas de diversas formas, y en la repostería. Durante el periodo que va
desde el siglo XV hasta inicios del siglo XIX, se produjeron importantes
transformaciones en la mesa de las clases acomodadas, algunas de estas han
pervivido hasta la actualidad. Los cambios que pueden considerarse más
significativos son un refinamiento en la preparación y presentación de los
alimentos, la aparición de la mantequilla como grasa fundamental de la cocina
en los países del centro y norte de Europa y, por último, la progresiva
desaparición de las especias, tan presentes en la Edad Media, y su sustitución
por nuevas formas de sazonar y salsear los alimentos.
Alimentación en la época actual A menudo se afirma que los
cambios sociales y, en particular, los experimentados en el modo de alimentarse
un país, han sido mayores en los últimos 50 años que en todos los siglos
anteriores. Por otro lado, los avances socioeconómicos y los cambios técnicos
ocurridos en todos los puntos de la cadena de producción de alimentos
(agricultura, ganadería, producción, almacenamiento, venta), han difundido y
puesto al alcance de cualquiera aparatos eléctricos, productos y modos de
consumo impensables hace simplemente dos décadas (hornos microondas, alimentos
precocinados, ultracongelados, comidas realizadas en régimen de restauración
colectiva, etc.). A nivel individual, los cambios en la forma de vida se han
traducido en una disminución general en el gasto energético realizado, sobre
todo a causa de la creciente mecanización. Además, se ha producido un descenso
en los gastos de termorregulación al difundirse los aparatos de climatización.
Las sociedades modernas se caracterizan por la posesión, en sectores
mayoritarios de la población, de más alimentos de los que se pueden consumir,
la generalización del consumo de sustancias químicamente puras, una mayor
longevidad junto con la disminución de la mortalidad infantil, el aumento de la
mecanización con la consiguiente disminución del trabajo físico y de las
necesidades energéticas. Cabe tener en cuenta que las necesidades en
determinados nutrientes no disminuyen aunque lo hagan las necesidades de
energía; en esas condiciones, podríamos hallarnos en situaciones de
deficiencias relativas de algunas sustancias nutritivas.
A lo largo del siglo XX en la sociedad española se han ido
produciendo importantes cambios que han modificado extraordinariamente los
hábitos alimentarios de la población, repercutiendo consecuentemente en su
estado nutricional. Especialmente en los últimos 40 años, estos cambios se
relacionan con la industrialización, urbanización y con el desarrollo
tecnológico y económico que han dado lugar a nuevas formas de producción,
procesado y distribución de alimentos. La forma de alimentarnos en España ha
variado de forma sustancial. El hecho de disponer de una mayor oferta de
alimentos, aunque mucho más transformados y procesados, en detrimento de los
productos frescos sin elaborar, ha contribuido, sin duda, a este cambio; además
de un mayor poder adquisitivo y de las transformaciones sociales que han
sucedido. En conjunto, podemos señalar que la sociedad española es más
tributaria en este momento de las proteínas de lo que lo era durante el siglo
pasado, habiéndose producido también una clara disminución en el consumo de
hidratos de carbono y un aumento muy importante de la ingesta de grasas.
Alimentación
y cultura La alimentación satisface una necesidad biológica primaria del
hombre, entendido como un ser social dotado de cultura. Ésta influye sobre el
comportamiento relacionado con el consumo de alimentos y en última instancia
sobre el estado nutricional de los individuos que integran cada población. La
alimentación ofrece un campo de estudio de gran interés, pues permite analizar
meticulosamente las relaciones entre lo natural y lo social, entre el cuerpo y
el pensamiento. El hecho de comer está indisolublemente ligado tanto a la
naturaleza biológica de la especie humana como a los procesos adaptativos
empleados por las personas, en función de sus particulares condiciones de
existencia, que son variables, por otra parte, a lo largo del espacio y del
tiempo. Conocer los modos de obtención, distribución de los alimentos, quién y
cómo los prepara, aporta un conocimiento extraordinario sobre el funcionamiento
de una sociedad. Asimismo, cuando descubrimos dónde, cuándo y con quién son
consumidos los alimentos, estamos en condiciones de deducir, en buena medida,
el conjunto de las relaciones sociales que prevalecen dentro de esa sociedad.
En definitiva, las prácticas alimentarias son una parte integrada de la
totalidad cultural. El estudio de la alimentación nos introduce en la
investigación de la cultura en su sentido más amplio. Los comportamientos
socioculturales que determinan la alimentación humana son poderosos y
complejos: las gramáticas culinarias, las categorizaciones de los diferentes
alimentos, los principios de exclusión y de asociación entre tal y cual alimento,
las prescripciones y las prohibiciones dietéticas y/o religiosas, los ritos de
la mesa y de la cocina, etc. Todo ello estructura las comidas cotidianas. El
consumo de alimentos en general, ya sea de comida o bebida, trasciende la pura
necesidad de alimentarse en el sentido de nutrirse, pues está tan cargado de
significados, de emociones y ligado a circunstancias y acontecimientos sociales
que nada tiene que ver con la estricta necesidad de comer. En definitiva,
alimentarse es una práctica que se desarrolla más allá de su propio fin que
sustituye, resume o señala otras prácticas sociales. Expertos del campo de la
alimentación sugieren que se hace necesario comprender y entender las
relaciones que los sujetos tienen con los alimentos y en las que predomina una
lógica propiciada por las formas de economía, convivencia y socialización.
ORGANIZACIÓN Y EQUIPAMIENTO DE LA COCINA
La organización de la cocina, a mediados del siglo XIX pasó a ser una actividad culta y de gran prestigio social, por lo que no es de extrañar que adquiera rango de disciplina artística. Los más grandes cocineros de entonces (Carême - XIX o Escoffier - XX) introdujeron una disciplina de funcionamiento que se ha perpetuado hasta nuestros días.
Requisitos que debe reunir una cocina
- Amplitud: Las dimensiones de la cocina deben ser las apropiadas para los servicios que tengan que prestar. Como medida Standard, suele tomarse la medida del comedor, siendo la cocina las ¾ partes de este y nunca menos de la mitad.
- Claridad natural y luz artificial correcta: Una buena visibilidad es necesaria para el desarrollo adecuado de los trabajos de cocina, lo idóneo sería la luz natural, porque no transforma el color propio de los alimentos, por lo cual se aconseja disponer de amplios ventanales. La luz eléctrica por su parte, consistirá en focos instalados directamente en las zonas de trabajo, en cantidad y potencia suficientes.
- Ventilación: Una cocina en pleno rendimiento genera gran cantidad de gases y vapores y por ello tiene la necesidad de renovar la atmósfera viciada, la colocación de ventanales de salida situados a la altura del ángulo formado por la pared y el techo, provoca la salida de gases calientes que tienden a acumularse en esa zona, dispondremos también de otros situados a bajo nivel, que permitirán la entrada de aire frío, los mas altos estarán situados cerca de la cocina y los mas bajos lejos, y esto se hace así por que si entra aire frío y está cerca de la cocina, este aire puede enfriar las preparaciones.
- Salida de gases: Si el establecimiento no dispone de las suficientes salidas de gases de forma natural, es necesario instalar medios mecánicos para la renovación de la atmósfera, el sistema más frecuente es la instalación de campanas extractoras que aspiran los humos y olores y renuevan el aire.
- -Agua corriente: En una cocina se hace un gran consumo de agua, para limpiar o cocinar, y esto obliga a instalar grandes pilas de agua caliente y fría, anchos sumideros que eviten la posible obstrucción por acumulación de residuos y rejillas protectoras para prevenir la obstrucción de los sumideros.
- - Suministro de agua:El establecimiento debe disponer un servicio de agua potable abundante, con instalaciones apropiadas para su almacenamiento y distribución (en caso de que sea necesario). El suministro de agua procederá de la red de abastecimiento público o de otros suministros como pozos, fuentes o manantiales, siempre que cumplan los requisitos legales. Si no existe suministro de agua potable continúo, se dispondrá de instalaciones adecuadas (depósitos, tanques, etc.), para el almacenamiento del agua. Estarán fabricados con materiales inalterables, impermeables, no corrosivos ni tóxicos, de tal forma que no puedan transmitir al agua olores, sabores o sustancias tóxicas. Estos depósitos y sus tuberías serán diseñados de tal forma que no puedan sufrir contaminación por animales, polvo, lluvia, etc. Las instalaciones serán revisadas de forma periódica.
- -El agua potable se usará: Para el lavado de alimentos o como ingrediente de los mismos, para la limpieza de equipos, superficies y utensilios, para la higiene personal. No se usarán envases de agua potable como contenedores de productos químicos que puedan confundir a los usuarios y provocar intoxicaciones accidentales.
- Hielo: El hielo usado en alimentos y bebidas, se fabricará siempre a partir de agua potable, los cubitos de hielo no se manipularan con las manos ni con materiales que puedan romper o contaminar el mismo. Las máquinas de hielo estarán alejadas de cualquier fuente de contaminación, limpiados y desinfectándose frecuentemente.
- Vapor: El vapor que entra en contacto con los alimentos, equipos, utensilios y superficies, no debe contener ninguna sustancia que entrañe peligro para la salud o que pueda contaminar los alimentos.
- Agua no potable: No es recomendable el uso de agua no potable en áreas de preparación de alimentos, pero en caso de que sea necesario usarla, su sistema de abastecimiento será distinto del de el agua potable, con tuberías diferenciadas pintadas con colores llamativos y con carteles que indiquen la no potabilidad de la misma. Esta agua se usará para usos no culinarios como es la prevención de incendios, aire acondicionado, riego de jardines.
- Líneas sencillas en el diseño de la cocina: Las columnas, recodo y paredes, impiden el fácil traslado de recipientes y personas por el local de cocina, una cocina ideal debería de componerse de locales diáfanos que posteriormente pueden dividirse por medio de mamparas acristaladas.
- Materiales apropiados: Los materiales de construcción, serán los mas idóneos para el revestimiento de paredes, suelos y techos, en las paredes se emplearán materiales inalterables y de fácil limpieza, el color blanco es el idóneo por la sensación de limpieza que da, en los suelos debemos buscar materiales antideslizantes y ya mas concretamente en la cocina donde los líquidos vertidos son frecuentes, deben tener una ligera inclinación que permitan el desagüe a los sumideros.
- Temperatura adecuada: Cuando en un local hay una temperatura inadecuada, se debe generalmente a varios factores.
- Mal emplazamiento de la cocina, situada generalmente muy alejada del exterior.
- Una cocina que recibe calor directo del sol, a parte de los propios focos de calor como fogones, parrillas, freidoras, etc.. Cuando se producen estos problemas lo mejor seria instalar aire acondicionado en la cocina para que refresque y mantenga una temperatura adecuada para aquellas personas que trabajan en este espacio.
Jefe de cocina. Jefe del departamento que se encarga del control de personal, confecciona los menús, hace los pedidos necesarios, vigila el consumo racional de las materias primas para obtener el máximo rendimiento y durante el servicio controla que los platos solicitados salgan en las condiciones exigidas, además de esto propone para ascensos y despidos, marca los horarios de trabajo, los días libres, fechas de vacaciones, vigila los horarios de entrada y salida del personal, distribuye el trabajo entre la brigada y evitará en lo posible el gasto excesivo de electricidad, agua, combustible, etc.
- 2º Jefe de cocina. Sustituye al Jefe en caso de ausencia de este, se encargará de suministrar a las distintas partidas las provisiones necesarias, generalmente se encarga de los despieces de carnes y pescados, y siempre colaborará con la partida más cargada de trabajo.
- Jefe de partida. Es el cocinero encargado de elaborar y condimentar todos aquellos platos que salgan de su partida, debe dominar la elaboración de platos regionales, de régimen, cocina nacional e internacional, además repartirá el trabajo entre los miembros de su partida, retirará artículos del economato y prepara la mice-emplace (puesta a punto), al final del servicio limpiará y recogerá la herramienta de su partida.
- Cocinero. Tendrá las mismas obligaciones y conocimientos que el Jefe de partida.
- Ayudante de cocina. Trabaja a las órdenes de los cocineros realizando trabajos sencillos y mecánicos.
- Repostero. Su misión es idéntica a la del 2º Jefe de cocina, pero dentro de su especialidad, depende directamente del Jefe de cocina.
- Oficial repostero. Tiene los mismos conocimientos que el anterior y ejecutará el plan de trabajo organizado por este.
- Ayudante repostero. Auxilia en su trabajo al oficial repostero.
- Encargado de economato y bodega. Es el encargado de recibir las mercancías propias de esta dependencia que deberá contar con su visto bueno y haciendo las anotaciones pertinentes en un libro de control.
- Ayudante de economato y bodega. Tiene las mismas funciones que el anterior.
- Marmitón. Se encarga de fregar la batería de cocina y de la limpieza general de la cocina.
- Pinche. Se encarga de lavar verduras, pescados, hortalizas y de la limpieza general de la cocina.
- Fregadores. Son los trabajadores encargados de la limpieza de la vajilla, cristalería, fuentes de servicio y cubiertos.
VOCABULARIO TÉCNICO
ABOCADO Es un vino de sabor ligeramente
dulce.
ABRILLANTAR Dar brillo con jalea o grasa a un preparado.
ACANALAR Hacer canales o estrías en el exterior de un género crudo.
ACARAMELAR Caramelizar. Operación consistente en untar un molde o cubrir un género con azucar a punto de caramelo.
ADEREZAR Acción de agregar sal, aceite, vinagre, especias, etc., a ensaladas u otras preparaciones frías. Dar su justo sabor a una comida, con la adición de sal u otras especias.
ADOBAR Colocar un género crudo o troceado dentro de un preparado llamado "adobo" con objeto de darle un aroma especial, ablandarlo o simplemente conservarlo.
AGRIDULCE Que combina matices en el paladar tanto agrios como dulces.
AGUJA Vino con una parte de gas carbónico. Generalmente blancos y rosados.
ALBARDAR Cubrir envolviendo, una pieza de carne (generalmente de vaca, ternera, ave, etc.) con unas láminas delgadas de tocino para evitar que quede seca cuando la cocinemos.
ALIÑAR derezar, sazonar. Condimentar.
ALMÍBAR Sirope o jarabe. Azúcar disuelto en agua que se pone a cocer hasta que queda consistente.
AMASAR Trabajar una masa con las manos.
APLASTAR Reducir el espesor de un artículo, por medio de un utensilio o simplemente la mano.
APROVECHAR Utilizar restos de comida para otros preparados. Recoger totalmente restos de pastas, cremas, etc.
AROMATIZAR Añadir a un preparado elementos con fuerte olor y sabor.
ARREGLAR O AVIAR Preparar de forma completa un ave u otro género, para un asado, cocción, etc.
ARROPAR Tapar con un paño un preparado de levadura para facilitar su fermentación.
ASAR Cocinar un género en el horno, parrilla o asador con grasa solamente de forma que quede dorado exteriormente y jugoso en so interior.
ASPIC Género cocinado, colocado dentro de una gelatina dorada.
ASUSTAR Añadir un liquido frío a un preparado que esté en ebullición, con el fin de que momentáneamente deje de cocer.
ABRILLANTAR Dar brillo con jalea o grasa a un preparado.
ACANALAR Hacer canales o estrías en el exterior de un género crudo.
ACARAMELAR Caramelizar. Operación consistente en untar un molde o cubrir un género con azucar a punto de caramelo.
ADEREZAR Acción de agregar sal, aceite, vinagre, especias, etc., a ensaladas u otras preparaciones frías. Dar su justo sabor a una comida, con la adición de sal u otras especias.
ADOBAR Colocar un género crudo o troceado dentro de un preparado llamado "adobo" con objeto de darle un aroma especial, ablandarlo o simplemente conservarlo.
AGRIDULCE Que combina matices en el paladar tanto agrios como dulces.
AGUJA Vino con una parte de gas carbónico. Generalmente blancos y rosados.
ALBARDAR Cubrir envolviendo, una pieza de carne (generalmente de vaca, ternera, ave, etc.) con unas láminas delgadas de tocino para evitar que quede seca cuando la cocinemos.
ALIÑAR derezar, sazonar. Condimentar.
ALMÍBAR Sirope o jarabe. Azúcar disuelto en agua que se pone a cocer hasta que queda consistente.
AMASAR Trabajar una masa con las manos.
APLASTAR Reducir el espesor de un artículo, por medio de un utensilio o simplemente la mano.
APROVECHAR Utilizar restos de comida para otros preparados. Recoger totalmente restos de pastas, cremas, etc.
AROMATIZAR Añadir a un preparado elementos con fuerte olor y sabor.
ARREGLAR O AVIAR Preparar de forma completa un ave u otro género, para un asado, cocción, etc.
ARROPAR Tapar con un paño un preparado de levadura para facilitar su fermentación.
ASAR Cocinar un género en el horno, parrilla o asador con grasa solamente de forma que quede dorado exteriormente y jugoso en so interior.
ASPIC Género cocinado, colocado dentro de una gelatina dorada.
ASUSTAR Añadir un liquido frío a un preparado que esté en ebullición, con el fin de que momentáneamente deje de cocer.
BAÑAR Cubrir totalmente un
género con una materia líquida pero suficientemente espesa para que permanezca.
BAÑO MARIA Recipiente de bastante mas altura que diámetro con mango o pequeñas asas que se utiliza para contener jugos, salsas, etc. Recipiente con agua caliente que sirve para contener los "baños" anteriormente citados y conservar su temperatura. Forma de cocción.
BIZCOCHO Masa esponjosa compuesta de harina, huevos y azúcar que se cuece en el horno.
BLANQUEAR Cocer un alimento, siempre en agua hirviendo, como proceso previo a u cocinado, durante un tiempo variable.
BOWL Vasija grande, sin asas.
BOQUILLA Pequeño embudo de plástico o metal que se acopla a las mangas pasteleras.
BAÑO MARIA Recipiente de bastante mas altura que diámetro con mango o pequeñas asas que se utiliza para contener jugos, salsas, etc. Recipiente con agua caliente que sirve para contener los "baños" anteriormente citados y conservar su temperatura. Forma de cocción.
BIZCOCHO Masa esponjosa compuesta de harina, huevos y azúcar que se cuece en el horno.
BLANQUEAR Cocer un alimento, siempre en agua hirviendo, como proceso previo a u cocinado, durante un tiempo variable.
BOWL Vasija grande, sin asas.
BOQUILLA Pequeño embudo de plástico o metal que se acopla a las mangas pasteleras.
BRASEAR Cocer los alimentos brevemente después de haberlos soasado en un mínimo líquido y con el recipiente tapado.
BRIDAR O EMBRIDAR Fijar con ayuda de una aguja y bramante los miembros de un ave. Sujetar con bramante o dar la forma deseada a una pieza antes e su preparación.
CANAL Cuerpo de bóvidos (ternera, vaca, etc.) u ovinos (cordero, cabrito, etc.) desprovistos de vísceras torácicas, abdominales y pelvianas, excepto los riñones, con o sin piel, patas y cabeza.
CARAMELIZAR Untar un molde o cubrir un género con azúcar a punto de caramelo.
CARCASA Caparazón o esqueleto de las aves que se utiliza para la obtención de caldos.
CAZO Vasija metálica semiesférica con mango para servir alimentos más o menos líquidos.
CINCELAR Efectuar pequeños cortes sobre los lomos de un pescado para facilitar su cocción.
CLARIFICAR Aportar limpieza o transparencia a un caldo o salsa.
CLAVETEAR Introducir "clavos", especia muy olorosa, en cebolla y otro género similar al objeto de que el preparado culinario adquiera su aroma característico.
COBERTURA DE CHOCOLATE Chocolate con manteca de cacao que se utiliza en pastelería en su estado puro o combinado siempre diluido.
COCER Hacer entrar en ebullición un líquido. Transformar por la acción del calor, el gusto, y propiedades de un género. Ablandar y hacer digeribles los artículos. Cocinar o guisar.
COCER AL VAPOR Cocer o cocinar un preparado en recipiente puesto dentro de otro y con vapor de agua.
COCER EN BLANCO Cocer al horno en moldes una pasta sin aderezos, sustituyendo éstos por legumbres secas.
CONCASSÉE Guarnición de tomate picado en forma gruesa, sin piel ni pepitas y rehogado con cebolla de igual forma, con aderezo de orégano, ajo.
COULIS Puré (tomate, cangrejo, etc.) que se somete a una evaporación completa de su juego.










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